El lapsus y la picana

Por Heraclio Labandera

Se podría pensar que el caos generado por la delincuencia fue liberado para que la sociedad pidiera a gritos más enrejados, más controles policiales, y hasta un mayor intrusismo del gobierno en la vida de la gente.
En vez de que el gobierno de un partido que aspira a controlar férreamente a la sociedad, como es el Frente Amplio, se haga del control a la vista de todos, con 4.000 delincuentes sueltos y sin restricciones para sus fechorías, será la propia sociedad la que va a encerrarse y ponerle llave a su prisión.
Pero esa interpretación “orwelliana” del dilema, podría ser demasiado sofisticada para un partido que habla de ética y ampara electoralmente a Raúl Sendic, o que mira para otro lado cuando le hablan de los millones que se llevaron de Ancap.
Entonces la explicación podría ser más simple.
En estos días, no es un secreto para nadie que circulan por las redes los comentarios del antiguo tupamaro Jorge Zabalza, “el tambero”, relacionando la actuación de algunas bandas criminales con “acciones de finanzas” de ciertos grupos políticos de izquierda, los comentarios sin anestesia del periodista Federico Leicht sobre la hilación de hechos entre los atracos organizados por ciertas bandas criminales y el financiamiento de determinado grupo político de izquierda, y por si faltara algo, a flor de piel están las sospechas de que muchos sonoros atracos de estos días están “entregados” para conseguir recursos para cierto grupo de izquierda.
Del menú, quito los comentarios -en el mismo sentido- del antiguo tupamaro Héctor Amodio Pérez, para que no se contamine la línea argumental que se presenta en estos párrafos, en virtud de los múltiples cuestionamientos personales con los que el inefable personaje carga.
Pero todo apunta para el mismo lado.
Sería una exageración decir que en Uruguay existen trazos de guerrilla, cuando la vieja tanda de tupas se ha hecho del poder y de las glorias de la izquierda uruguaya, como hace poco se quejó el ex comunista Esteban Valenti, luego de ver la pelí “La noche de 12 años”, donde se sacralizan a José «Pepe» Mujica, Mauricio Rosencof y Eleuterio Fernandez Huidobro, y se omite todo otro personaje de la izquierda en ”la lucha contra la dictadura”, o cuando Venecia se rindió ante los pies de Emir Kusturica cuando estrenó «El Pepe, una vida suprema”, título fílmico que resultó todo un manifiesto de la narrativa que se glorificó.
Esta victoria gramsciana de los tupas dentro de la propia izquierda, es mérito indirecto de los viejos comunistas -hoy, sus aliados electorales- que con un cómplice silencio seguramente destinado a preservar la dudosa honra de Rodney Arismendí durante la dictadura, contribuyeron generosamente a construir glorias inmerecidas.
Pero la exageración no impide advertir que el ambiente de caos urbano logrado por el informal ejército de delincuentes que tiene al rojo el tema de la inseguridad, el clima de terror colectivo alcanzado en tramos de la sociedad sin distinción entre “oficialistas” u “opositores”, sumado al cinismo de contestaciones como las que suele dar Jorge Vázquez como cuando dijo que hoy “se roba poco, pero más veces”, o la tristemente célebre de que si lo mataron, “en algo raro andaría”, es funcional al descrédito de la ley, al caos sin avería para el delincuente, y para la tácita aceptación del delito como forma de “trabajo” que moralmente debe aceptarse, como hace poco arguyó el alcalde frenteamplista de Las Piedras, Gustavo González, cuando empleó el verbo “trabajar” para calificar lo que hacían las personas que delinquen en su ciudad.
Sería una exageración decir que en Uruguay ahora existen trazos de guerrilla, porque los viejos tupas hoy controlan la mitad del Frente Amplio e inmobilizan políticamente al gobierno de Tabaré Vázquez, pero las semillas del caos que sembró no se sabe en lo que pueden germinar, una vez que pierdan el gobierno.
Cualquier republicano de medio pelo, estaría tentado a creer que la transición será pacífica, y que el espíritu democrático del FA podrá más que las viejas pulsiones foquistas que allí anidan, cuando les toque volver a ser oposición.
Pero las recientes declaraciones de Mujica en favor de la tortura para conseguir testimonios sobre los desaparecidos, echaron sombras sospechosas sobre las formas de transición que imagina el viejo guerrillero y su comparsa.
Fue un verdadero un lapsus linguae freudiano, de quien a pesar de los años aún no salió de la tatucera espiritual desde la que sigue combatiendo, con la misma mentalidad de desprecio de antaño por los Derechos Humanos y que luego tantas veces invocó.
Lástima que Kusturica ya terminó la película.

Author: diadmin

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2 Comments

  1. Muy buen artículo. espero que las nuevas generaciones comprendan el peligro de continuar aferrados a terroristas que tomaron las armas contra el pueblo,asesinaron con pentotal si, con pentotal lo que usan para la pena de muerte en USA pero con un inocente peón rural. Que esas personas no solo nos gobiernan sino que dicen defender derechos pero han sido incapaces de resarcir a sus víctimas ni de tener la generosidad de una disculpa. Daños colaterales serían?? Quién los siga votando a sabiendas de todo esto será cómplice.

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  2. Veamos otro punto de vista de lo que planteas.
    Pienso que la ineficiencia policial es tan grande o es que hay otros objetivos de un plan gral. más grande que no logramos percibir con claridad.
    No puedo dejar de recordar al filósofo lingüista y pensador americano, referente de la izquierda, Noam Chomsky cuando en uno de sus 10 puntos sobre las estrategias de la Manipulación Mediática, dice: Crear problemas y después ofrecer soluciones. Este método también es llamado“ problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.»
    Esto quiere decir dejar avanzar la delincuencia para que la gente demande medidas muchas veces restrictivas de la libertad y privacidad, que si las hubiese puesto el gobierno, hubieran sido impopulares y rechazadas por la gente como a modo de ejemlo pueden ser los militares en as calles.
    Esto habilita a un control más profundo de todos nosotros, el Ojo del Gran Hermano, con conocimiento nuestro o no, quien lo sabe o puede afirmarlo?. Cámaras de seguridad por doquier, elementos de espionaje para particulares y empresas,etc. Quien maneja y donde va esa información?
    Posibles «negocios» para «amigos» que están entorno a este tema. Alguna de estas medidas tienen que ser aprobadas por la justicia (escuchas), pero quien me lo garantiza? Lo que tiene que hacer en definitiva el Min. del Interior y la Justicia es sacar a los delincuentes de la calle y no será necesario el resto.
    Otra posibilidad que baraja Chomsky :La estrategia de la distracción.
    El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las élites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes.
    La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales,en el área de la ciencia, la economía, la psicología,la neurobiología y la cibernética. ”Mantener la Atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a granja como los otros animales (cita del texto ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.
    Este punto se comenta solo,mientras estamos preocupados y obsesionados por la inseguridad, nos distraemos de una cantidad de otros temas esenciales que influyen en nuestras vidas como las medidas económicas,déficit y causas, trabajo, educación, salud.
    Lo que Chomsky escribió con sentido crítico y de denuncia de prácticas de la derecha, por qué no las van a emplear ellos también en su provecho?

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